Episodio 019 Emprendimiento & Éxito. El podcast para emprendedores digitales
Tenemos una capacidad enorme para encontrar motivos, al final no más que excusas, para no hacer muchas cosas en nuestra vida.
De hecho ya lo dice el proverbio, «quien quiere encuentra un medio, quien no una excusa».
En el episodio de hoy quiero presentarte nada menos que una docena de motivos por los que descubrir tu vocación.
Son muchas las ventajas de hacer ese proceso de autoconocimiento y dedicar tu vida a hacer aquello que realmente llevas dentro de ti.
¿Preparado? ¡Dale al play!
Notas del episodio
Episodio 16. Excusas
Transcripción del episodio
¿Eres de los que piensa que por qué deberías descubrir tu vocación?
Quizá te lo planteas y no quieres hacerlo porque ya estudiaste una carrera y sería una sensación de aceptar haberte equivocado.
O quizá por el qué dirán los demás.
Tal vez porque tienes la sensación de que es muy tarde, o que eres demasiado mayor o que cuesta mucho dinero… O algunas de todas las excusas que nos ponemos para no emprender.
O piensas que si la descubres no es buen momento para emprender
Sin duda hay muchos motivos por los que dudar si dejar de perder tu vida sintiendo que has de esperar a que te jubiles y cobres tu pensión (si es que crees en que cuando llegue ese momento habrá pensión).
Quiero presentarte 12 motivos por los que descubrir tu vocación y vivir una vida plena. Una en la que cuando te levantes tu primer pensamiento no sea negativo por no tener un trabajo que te guste, con el que disfrutes y sientas que aportas tu granito de arena para hacer un mundo mejor 😉
Cuáles son los motivos por lo que descubrir tu vocación
Es responsabilidad tuya
No hay ningún otro responsable de tu vida más que tú. Lo mejor es dejarlo claro desde el principio.
Y tu vida profesional, al no ser algo desligado del resto de tu vida aunque nos hayan educado para ello, también es tu responsabilidad.
Todas y cada una de las decisiones, para bien o para mal, según lo veas, serán tu responsabilidad.
De primeras puede dar miedo puesto que estamos acostumbrados a que, por el tipo de educación que hemos recibido, nuestra mentalidad sea más de dejar nuestra vida laboral en manos de un tercero, venderle nuestro tiempo y a cambio recibir una “recompensa”.
Si dedicas tu vida a tu vocación no delegarás en el resto y el protagonista y responsable serás tú.
Más motivación
Hacer algo que realmente te sale de dentro requiere de menor esfuerzo, es algo obvio. De la misma manera necesitas menos motivación externa y tendrás más interna, es decir, no requerirás tanta fuerza de voluntad ni que desde fuera te estén “animando” constantemente.
No quiere decir que todo sea coser y cantar, ni mucho menos, lo normal es que si cambias tu mentalidad y descubres tu vocación decidas emprender y no es oro todo lo que reluce.
Pero sí es cierto que a todos nos cuesta mucho menos hacer las cosas que nos gustan que las que hacemos únicamente por dinero, como puede ser ese trabajo por cuenta ajena que nos paga las facturas pero detestamos.
Más sentido en tu vida
¡Piensa en cualquier cosa que te sale de dentro!
Esas que día a día haces porque te encantan, porque “te salen solas”… esas vienen de tu esencia.
Descubrir tu vocación es mirar dentro de ti y recordar ese talento, ese elemento, esa esencia… que siempre has tenido ahí y que seguramente por las creencias, la educación, el condicionamiento recibido has olvidado.
Y cuando alineas tu vida dejas de sentir que tienes parcelas diferentes y todo va por un solo camino, todo tiene más sentido. No existe una vida personal y una profesional, sino una vida plena.
Tú tomas las decisiones
¡Eres el responsable, ya lo sabes!
Y el responsable toma las decisiones. No cedes tu responsabilidad a nadie, ni decides hacer realidad los sueños de otros a cambio de un dinero.
Empiezas a sentir el poder que da, tras quitarte ese miedo que nos han metido en la cabeza, ser el auténtico director general de tu vida profesional.
A partir de ese momento las decisiones que te afectan las tomas tú y solo tú, no alguien para quien has decidido vender tu tiempo. Por supuesto, como tantas otras veces te lo digo, de primeras da miedo, pero el miedo se domestica! 😉
Disfrutarás más
No me digas que no te hace disfrutar hacer cosas que se te dan bien, que te gustan, que hacen un bien a los demás, que son divertidas…
Pues eso es lo que ocurre cuando dedicas tu tiempo a hacer aquellas que realmente están alineadas con tu vocación.
Ir por la mañana al trabajo a hacer tareas que no te gustan, te aburren… o aquellas que te imponen y te dan unas ganas terribles de mandar a la… pero tienes que hacerlas porque es por lo que te pagan, ¿es divertido?
Tú y yo sabemos que no, ¿por qué seguir haciéndolo cuando dentro de ti está la respuesta y el disfrute?
Tú pones las reglas
En el momento que te dedicas a tu elemento y has tomado las riendas de tu vida profesional, no solo eres el responsable y tomas las decisiones, sino que tú pones las reglas.
Decides que haces y dejas de hacer, que cobras o dejas de cobrar, con quien trabajas y con quien no…
¡No me digas que no es un lujo poder decidir esas cosas!
¿Cuántas veces has tenido un compañero que no aguantabas, un jefe que no soportabas o un cliente al que no podías mandar a freír puñetas porque vendes tu tiempo por dinero? ¡Pues ya sabes la solución! 😉
El dinero no será el objetivo
El dinero no será el objetivo como lo es en la mayoría de los trabajos por cuenta ajena. Ya no será tampoco el centro de todo sino que será importante, porque lo es, y se convertirá en una consecuencia.
Vivirás haciendo aquello que realmente quieres hacer. No te levantarás maldiciendo tener que ir a trabajar, puesto que disfrutarás de lo que haces y además, recibirás dinero a cambio.
Eso sí, no será lo único, porque también generarás relaciones y contactos, aprendizajes… Incluso puede ser que acabes ganando más que si solo trabajas por dinero vendiendo tu tiempo.
Entrarás en el paradigma laboral nuevo
En el antiguo mercado laboral se buscaba un trabajo para toda la vida y que otra persona se hiciese cargo de tu vida profesional. El nuevo paradigma laboral pone el foco de la responsabilidad laboral en la propia persona.
Tú eres el responsable de tu vida profesional y lo mejor que puedes hacer es dejar de vender tu tiempo por dinero y dedicarte a hacer aquello que llevas dentro de ti.
Es egoísta para ti y para el resto de personas dedicarte a algo que no es aquello a lo que estás destinado y pasar las horas en un trabajo con el que ni mejoras tú ni mejora el mundo. ¡Da miedo, sí, pero merece la pena!
Dejarás de vender tu tiempo
En el nuevo paradigma laboral eres el responsable en primera persona, como te decía en el punto anterior. Emprenderás tu vida profesional.
Tú tomas las decisiones, lo normal es que acabes generando más dinero. De hecho, lo normal será eso, puesto que si te conviertes en un profesional independiente dejarás de vender tiempo como en el antiguo paradigma laboral y venderás servicios y productos.
El tiempo es limitado, los productos no. No puedes más que vender lo mismo cada uno de los días de tu vida, productos puedes vender ilimitados.
Estarás menos cansado
Vivir tu vocación te generará menos cansancio.
Puede parecer una estupidez pero cuando realizamos tareas que nos gustan nos cansamos mucho menos que cuando no.
Muchas veces vemos personas que disfrutan de lo que hacen y perece que no se cansan, a pesar de que tú mismo pienses “yo no aguantaría ese ritmo”.
Descubrir tu vocación y dedicarte a ella te dará energía mientras que si no estás en tu elemento, entonces la energía descenderá mucho más rápido.
Incluso también hace que se nos pase el tiempo más rápido y 3 horas nos parezcan como si hubiesen sido 30 minutos.
Tendrás que esforzarte mucho menos
Al descubrir tu vocación y dedicarte a aquello que hay dentro de ti, el esfuerzo será menor.
No significa que no haya cosas que sean costosas o menos interesantes, ni tampoco que nunca más vayas a esforzarte, pero todo saldrá más fácil y lo que no habrá serán sacrificios.
Hay que trabajar duro y si decides emprender por delante te espera un camino precioso pero complicado, pero hay una diferencia muy grande entre esforzarse día a día en lo que quieres a tener que sacrificarte cuando te levantas cada una de las mañanas del resto de tu vida.
Podrás ser tú
¡Serás auténtico!
No actuarás ni tendrás que ser otra persona porque te hayan dicho que hay que ganarse la vida, no existirán sacrificios como te decía ni nada de eso. Serás en realidad quien eres tú.
Serás la misma persona en el trabajo que en la vida personal. Se acabó eso de desligar, de distintas parcelas en la vida, de llevar una máscara e interpretar un papel.
¡Qué liberación! ¡Serás tú y solo tú!
¿Te animas a ello?
Como puedes ver, motivos por los que descubrir tu vocación hay más que suficientes para lanzarte a ello.
Por supuesto, como dice el proverbio, quien quiere conseguir algo encuentra un motivo, quien no una excusa.
Si quieres dejar de ponerte excusas y dar los primeros pasos para cambiar tu mentalidad, te regalo mi audioebook “7 ideas claves para tu reinvención” las cuales me ayudaron a dar el paso de descubrir mi vocación. ¡ES GRATIS!

2 comentarios en «12 motivos por los que descubrir tu vocación»
Hola Fernando.
Esto, además de ser motivos para descubrir tu vocación, también es una clase de estima y superación personal.
Me encanta.
Saludos
¡Hola Dévora!
¡Muchas gracias por tus palabras tan amables! Me alegro de que el artículo te haya gustado tanto. Espero que te haya sido de utilidad.
Un saludo