¡Otra vez lunes por la mañana!
¡Siempre la misma mierda y toca ir a trabajar!
¿Te suena?
Parece que ayer era viernes y estabas diciendo: “¡Ale, hasta el lunes a hacer lo que realmente me apetece!” y en realidad el fin de semana se ha pasado volando, ya es domingo y por la tarde nuevamente estás pensando “No quiero ir mañana a trabajar”.
¡No, no soy adivino! Es que la mayoría pasamos por eso.

Más del 80% de la población en realidad está trabajando en algo que no le satisface, que no es lo que realmente haría si no tuviese que pagar facturas o si tan solo le quedase un año de vida.
¡No eres ningún bicho raro! De hecho, los bichos raros son los que realmente hacen aquello que les gusta y en lo que tienen talento. Eso sí, además de bichos raros también disfrutan de la vida.
Yo también pase por eso
Hace 2 años, hacía trabajos puntuales que llenaban algunos de mis días mientras esperaba que esta maravillosa crisis pasase y volviese a darme el trabajo que realmente quería y me merecía.
¡Te pongo en situación!
Hasta 2010, había estado varios años trabajando en una escuela de negocios como técnico de formación. Mi situación cada vez iba a mejor y me conformaba con lo que tenía.
Tengo que reconocer que no era de las personas que detestan su trabajo.
Sí tenía ilusiones por mejorar y sabía que eso no era realmente lo que quería, pero dentro de las circunstancias estaba a gusto, tenía unos jefes maravillosos (aunque no te lo creas), un buen sueldo y las cosas iban mejorando.
Incluso pensaba que, como había hecho todo lo que (socialmente) me habían dicho, antes o después llegaría mi premio y podría disfrutar en el trabajo, no agobiarme por el dinero, tomar yo las decisiones…
Y así fue, pero a la inversa. A pesar de estar en una empresa seria y formal y con unos dueños del mismo perfil, la crisis acabó haciendo que cerrasen la sede de la ciudad en la que vivía y se quedasen ellos (los dueños) solos con la de Madrid.
Así que en unos meses pasé de sentir que todo iba a seguir para arriba a empezar a ver la cuesta abajo. Y cada vez más cuesta abajo.
Al principio no me asusté mucho. Soy de esa generación en la que nos dijeron ese tipo de cosas de:
- “¡Tienes que estudiar una carrera para ser un hombre de provecho!”
- “¡Trabaja duro y todo irá bien!”
- “Hay que ganarse la vida” (enlace al artículo sobre creencias que quizá son erróneas)
- …
Así que pensé que en breve conseguiría un gran trabajo, acorde a mi “nivel” y que tal y como me habían contado, si hacía lo que decían conseguiría lo que quería. ¡Craso error! ¡Esto no funciona así!
Resulta que lo que conseguí fue llegar al punto del que te hablaba antes de hacer trabajos puntuales, detestar que llegasen los lunes y desear como agua de mayo que el sábado estuviese a la vuelta de la esquina.
Probé diferentes cosas y cuanto más me “degradaba” y desagradaba, más me enfadaba con el mundo hasta que llegó el momento en el que exploté.
Y lo peor es que no solo explotas laboralmente sino que influye en toda tu vida, porque aunque queramos separar trabajo de vida personal como desde pequeños nos han enseñado, ¡no es posible! Las emociones no van en parcelas.
¿Por qué nos sucede esa situación?
Resulta que nos han educado para ser mediocres y para tener una mentalidad del siglo XX viviendo en el siglo XXI, lo cual lo hace incompatible.
Seguro que has sentido ya estas 4 cosas a lo largo de tu vida y están instaladas en tu cabeza:
La vida es algo que sucede
La suerte o el azar nos marcan demasiado. O sobre todo nos han enseñado demasiado esa opción de la mala suerte y como que la vida es algo que sucede, que nuestro destino incluso está escrito y no se puede hacer nada.
Nos han inculcado esa mentalidad de escasez y, en realidad, la vida es algo que haces que ocurra.
Cumple las reglas y obtendrás
Todo eso de que si haces “x” sucederá “y”…
Te pongo un ejemplo. Tú estudia y trabaja duro y tendrás un buen puesto de trabajo. ¿te suena?
¿Significa que toda persona que no tiene un “buen” puesto, un “buen” sueldo… es que no se lo merece, que ha sido vago o que no ha estudiado y trabajado duro?
¡Pues claro que no! Sabes tan bien como yo que no es así, porque hemos hecho eso y no por ello ha habido esa recompensa, pero es que nadie puede asegurarte eso. De nuevo, eso es filosofía de otro siglo.
¡Es lo que hay!
Qué situación más desastrosa sentir que ¡es lo que hay! Yo llegué a sentir ese “es lo que hay”. Una manera de darse por vencido y decir que no se puede hacer nada y… ¡nada más lejos de la realidad!
Siempre hay alternativa. Recuerda la regla de oro para la resolución de problemas: “Cuando creas que has explorado todas las posibilidades sin encontrar solución, recuerda una sola cosa, no lo has hecho”.
Te lo decía antes, la vida no es algo que sucede, es algo que haces que ocurra.
Estoy en manos de otras personas
¡Tu vida es tuya! Nos hemos metido en ese rol sin sentido de “esclavos” y cuesta darnos cuenta que no es así.
¡Somos libres! ¡Menuda suerte! Y lo somos para todo no solo para el aspecto laboral.
El problema es que toca coger las riendas y decidir. Toca hacernos responsables de nosotros mismos, de nuestro trabajo, de nuestra salud, de nuestra alimentación… cuando hasta ahora, todo lo hemos dejado en manos de terceros, sea gobierno, instituciones, jefe…
¿Te has cansado ya de sufrir por tu trabajo?
No voy a decirte que cambiar esa situación de infelicidad laboral que sentimos sea fácil y que suceda de la noche a la mañana, ni mucho menos. Reinventarse no es tan sencillo, pero lo que si te voy a asegurar, desde mi propia experiencia, es que dentro de ti tienes la solución a todos tus problemas.
Dentro de ti está la solución, dentro de ti se encuentra el talento que necesitas para tu felicidad profesional (y la personal, por supuesto), dentro de ti tienes las experiencias, vivencias y habilidades que requieres…
¡La solución está en ti!
2 comentarios en «¿Estás enfadado con la vida o es que tu trabajo está marcando tu vida?»
Muy buen artículo Fernando.
Estoy muy de acuerdo contigo y me he sentido muy identificado en lo que comentas de la época en la que trabajaba por cuenta ajena.
Sin duda todos tenemos talento y hoy en día disponemos de muchísimas herramientas para ponerlo en valor.
Hoy en una noticia de he leído Matt Brittin presidente de Google Europa decía:
“Déjate ver, porque el 90% del éxito en la vida es que se sepa lo que eres capaz de hacer. Mejora, porque hay muchas herramientas que te pueden llevar más allá. Y, por último, acelera”
Según esto el primer paso, como tú dices, es descubrir qué tienes dentro de ti 🙂
Gran artículo!
¡Hola Álvaro!
Gracias por tu reflexión. ¡Muy interesante!
La mayoría no nos damos cuenta del potencial que tenemos dentro.
En muchos casos pensamos que no tenemos talento o que nos tenemos que conformar con lo que nos sucede y gracias al don que llevamos dentro, podemos hacer de éste un mundo mejor y ser felices.
Me ha gustado el comentario que aportas de Matt Brittin. Tenemos un mundo de facilidades hoy en día para obtener la visibilidad que necesitamos pero como tú dices, antes de pensar en el «cómo» el primer paso es descubrir ese «qué».
¡Un abrazo!