¡No! No estoy intentando jugar con tus intereses, ni hacerte un lío con el lenguaje utilizando las palabras empleo y trabajo.
Cierto que se utilizan como sinónimos (y lo son). Pero yo pretendo ayudarte a entender que puede existir una diferencia.
Con empleo me estoy refiriendo a una ocupación retribuida y con trabajo al mero quehacer.
Como tú bien sabes, empleos a día de hoy hay pocos, muy poquitos. Y los que hay, aunque nos pretendan vender otra cosa, son de mala calidad.
De hecho, ayer, Andrés Pérez Ortega (@marcapersonal), ponía en un tuit suyo en contestación a otro, algo por el estilo a lo que te digo.

Coincidirás con nosotros en que empleo no hay. Eso sí, como te digo en el título, trabajo… todo el que quieras y más.
En serio, ¡que no estoy de cachondeo!
Mira, te pongo unos ejemplos sencillos y triviales:
- Tengo un amigo al que he escuchado decirme docenas de veces que necesita cortar el césped de su jardín. ¿Es un empleo? ¡No! Eso sí, si a ti eso se te da bien y quieres hacerlo… fijo que él encantado.
- Mi madre… ¡puf! No podría decirte la cantidad de veces que he escuchado decirme que quien se aburre es porque quiere, porque siempre hay cosas que hacer. (Y la de veces que me habrá “amenazado” con darme trabajo si quería 😉 )
- Yo mismo si quieres tengo una casa entera que se puede pintar. ¿Es empleo? ¡Para nada! Pero trabajo ya te digo yo que tendrías para unos días.
¿Me estoy explicando decentemente? ¿Entiendes por dónde voy? Si pretendes dejar la cola del paro… ¡esto te puede interesar!

Déjame que te cuente una experiencia personal para explicarme un poquito más.
Mi fin de semana en Granada
Hace una semana, tal día como hoy tenía la suerte de estar disfrutando con mi novia de una ciudad preciosa como es Granada, y más concretamente de la Alhambra de Granada.
En el hotel que nos alojábamos nos comentaron que si queríamos, tenían un tour gratuito por el centro histórico de la ciudad, de unas 3 horas aproximadamente, en el que un guía nos iba explicando lo más relevante de la historia de cada lugar con un toque diferente.
Entre buscarnos la vida y seguramente perdernos alguno de los sitios por desconocimiento y poder visitarlo todo y guiado… ¡No lo pensamos excesivamente!
Comentamos que sí queríamos y al día siguiente estábamos esperando a la puerta del hotel ¿por qué? Porque nos pasó a buscar el guía por el hotel, ya con otras personas, puesto que iban recogiendo a los interesados por cada uno de los hoteles alojados y nos acompañó al lugar de encuentro. ¡Un detalle para que nadie se perdiese por la ciudad ni le costase encontrar el sitio!
Una vez allí, estaríamos unas 50 personas y había 4 guías. Nos dividieron en 3 grupos. Dos de ellos para habla castellana y otro para habla inglesa. Ese día no había personas de otras lenguas, pero nos indicaron que para francés e italiano también lo hacían normalmente.
Al acabar nos explicaron un poco mejor en qué consistiría.
Nuestro guía, durante esas prácticamente 3 horas, nos llevaría por diferentes lugares relevantes del centro histórico y al finalizar toda persona que estuviese agradecida por la visita podría colaborar económicamente con ellos.
¡Más de una cara cambio de gesto cuando se escuchó eso! Pero tampoco nadie se enfadó. Aunque claro, tú vas de gratis pensando que el hotel lo facilita y… ¡más de uno a veces se siente un poco engañado o entre la espada y la pared!
Y puesto que quizá te lo estás planteando… ¡No! ¡A mí no me pareció mal! Prácticamente al contrario. ¡Pero eso para después!
Bueno, la visita no te la voy a contar, no quiero aburrirte. Pero la conclusión sí, ¡lógicamente!
Tras casi 3 horas… ¡sí, tengo que reconocerlo, hubo una cosa mala! ¡El tiempo!
Y tú te estarás preguntando… “¿El tiempo? ¿Qué tiene que ver?”
Pues eso, que todo lo malo que hubo fue el tiempo, porque no era de pensar que hiciese ese fresquillo en Granada a esas fechas de junio, porque lo que fue la visita guiada… ¡fue genial!
El guía era un chico gaditano (ahí lo de guía local fallaba un poco. jeje) que estaba desde hacía 10 años en Granada.
Se notaba que era un enamorado de la ciudad. Tenía una cultura de toda ella y mucho más… ¡increíble! Lo vivía, lo disfrutaba y lo mejor de todo… ¡te lo hacía vivir y disfrutar a ti!
¡Ah! Y ya para terminar, por si eres una persona curiosilla, todos los de mi grupo, toooodos, contribuimos económicamente. Y te aseguro que nadie parecía que lo hiciese de mala gana o por no quedar mal.
Empleo no hay, pero trabajo sí. Y mucho
Bueno, y ¿a cuento de qué viene contarte mi vida entonces?
Pues porque con la historieta de mi fin de semana, intentaba ayudarte a ver lo cierto que es que empleo no hay, pero trabajo sí.
Nono (Juan Antonio en realidad), que es como se llamaba el guía, no tenía empleo y sin embargo su pasión le ha llevado a hacer lo que está haciendo, es decir, visitas guiadas.
Forma parte de feel the city tours, si quieres saber qué es, te dejo el enlace para que lo veas aquí.
Y ahora, además, te cuento la parte que falta.
Este tour gratuito no es lo único que hacen.
En el caso de Granada también hacen (que a nosotros nos ofertaran) una visita guiada por el barrio de Albaicín y Sacromonte, otra a las cuevas de Sacromonte con un espectáculo flamenco y una tercera que consistía en una visita por la Alhambra.
Eso sí, todas ellas con su coste estipulado de antemano. En estos casos no había opción de aportar económicamente lo que considerases.
Te recordaré que al principio del artículo te comentaba, que el día anterior a este tour por el casco histórico, habíamos estado en la Alhambra, ¿recuerdas? ¡Una lástima no haber sabido antes que ellos la harían!
¡Sí, la hacían cobrando, sí! Pero la hubiésemos pagado encantados.
Me parece que han montado una forma de negocio muy buena, en la que gratuitamente (o en función de si tú deseas colaborar, pero sin ellos obligarte a nada) ofrecen un servicio de calidad y a partir de ahí, ofrecen otros que tienen de pago.
Es una gran manera de conseguir clientes. Y clientes que posteriormente se pueden convertir en mucho más que ello. Porque como en mi caso, estoy dando a conocer sus servicios porque me parecieron muy buenos (y ya de paso, que quede claro que esto no es ni un artículo promocionado, ni cobro nada por ello, ni tengo afiliación, ni… ¡nada de nada!)
Incluso si quieres, en TripAdvisor puedes buscarlos y ver las 852 opiniones que tienen (a día de hoy) de las cuales 719 son excelentes y tan solo una es mala. Y cuentan con certificado de excelencia.
Empleo no hay ¿Te animas a montártelo?
Personalmente, creo que si estuviese esperando a que una empresa le contratase, en este caso hablo de Nono que es al que más conocí, seguramente todavía estaría esperando.
Sin embargo, como decía Andrés en el tuit de la imagen, trabajo hay mucho, lo que tenemos que hacer es buscar clientes, porque empleo no hay.
Podemos pasarnos los días quejándonos porque ese oficio deseado no llega o podemos tener claro que el mundo laboral ha cambiado (incluir vínculo), centrarnos y darnos cuenta de lo que queremos, lo que podemos aportar… y buscar clientes.
Empleo no hay, lo sabes, pero ya te acabo de poner un ejemplo de que trabajo sí. Eso sí, no puedes esperar a que vengan a solucionarte la papeleta y te contraten.
Tú eres la persona idónea para llevar las riendas de tu vida. No hay otra mejor que tú. ¡Ni lo dudes!
Tampoco tienes que lanzarte a la piscina. Empieza por el principio, por supuesto. ¿Te animas? ¿En qué punto te encuentras? ¿Cómo estás buscando clientes? Puedes contármelo en el hilo de comentarios y te ayudaré en lo que esté en mi mano.
Ésta es solo mi opinión. ¡Lee, contrasta y crea la tuya! 😉