Quizá el título del artículo te haya dejado un poco sorprendido, para bien o para mal.
Habrá quien haya podido pensar, ¡éste se ha vuelto loco! (tal vez tengas razón)
Y habrá a quién lo que se le haya pasado por la cabeza sea más un… “¡Por fin! ¡Claro que sí! ¡Que estoy hasta los… de estudiar!”
Bueno, pues ni tanto ni tan calvo.
No estoy diciendo que no haya que estudiar nunca ni que haya que olvidarse de formarse por siempre jamás. ¡Para nada!
Tengo que reconocer que el mensaje del título puede ser un poco engañoso, pero no deja de ser un gancho.
Y ahora que tal vez haya llamado tu atención, déjame contarte a lo que me refiero.

Somos la generación mejor preparada de la historia.
Eso no es algo que me invente yo. Seguro que lo has escuchado por activa y por pasiva.
No te conozco personalmente. Ni a ti, ni a ti… ni a ti tampoco. Pero estoy convencido de que, como la mayoría (como mi propio caso) tienes más estudios de los que tuvo el mismísimo Einstein.
En la mayoría de los casos… bachillerato, universidad, postgrado o master y luego una pila de cursos… que hasta quizá toquen demasiados palos.
Y ahora bien… ¿qué tal andas laboralmente hablando?
Si somos la generación mejor preparada… ¿por qué no conseguimos el empleo que deseamos? O peor aún, ¿por qué no conseguimos empleo?
Seguro que lo primero que se te pasa por la cabeza (como a mi tantas veces) es que la crisis nos ha jodido.
Fijo que también piensas que los políticos (del color que sean), los gobiernos desde incluso antes de la crisis, etcétera… no ayudan lo más mínimo para tener empleo.
Incluso podamos hacer culpable a otros muchos aspectos. Algunos de ellos hasta con más que cierta razón, ¡seguro!
Pero… ¿y tú qué? ¿Se te ha pasado por la cabeza que tú también tienes algo que decir en todo esto?
Vamos a recapitular. Formas parte de la generación mejor preparada, estoy plenamente convencido de que tienes talento, cuentas con unas habilidades y aptitudes con las que otras generaciones no contaron… ¿la culpa está solo fuera?
Antes de que me taches de algo (que a lo mejor lo soy, no te digo que no. Jeje.)… Si te cuento esto es porque, en el pasado, fue una ayuda para mí a la hora de abrir los ojos y quiero compartirla contigo por si a ti también te sirve.
De hecho, éste es el fin de mi blog, ayudarte a tu desarrollo personal y profesional para vivir la vida que deseas.
Mi cambio empezó ya hace un tiempo y no se debió a una cosa concreta, pero una conversación en este sentido, con un orientador del ecyl aquí en Salamanca, me ayudo.
Es verdad que yo estaba más perdido que un pulpo en un garaje.
Menudo orientador y psicopedagogo, dirás tú. Pues sí, ya se sabe, en casa de herrero cuchillo de palo, como se suele decir.
Yo ya no sabía para dónde tirar, hacía algún que otro curso, ya pasé por ese punto de desesperación de apuntar a todo lo que se ofrecía… Vamos, lo que no hay que hacer.
Y eso que hasta había estudiado un buen master que me enseñó lo contrario. La desesperación es la desesperación.
Pero bueno, al grano, que no quiero contarte mi vida, sino una experiencia de la que tal vez puedas tú también aprender.
Después de un par de charlas y conocer mi caso, su respuesta fue clara, quizá un poco al estilo Alfonso Alcántara. “Deja de cursillear” “Tú ya estás más que preparado, no hay que estar en casa esperando a que llegue el trabajo, enseña lo que eres capaz de hacer”.
Si no te ven, no te compran
¿Qué opinas? ¿Y si el culpable de que no te compren tus servicios eres tú? ¿Y si lo que te falta es visibilidad para encontrar trabajo?
Alguna vez te has dicho eso de “si me viesen y viesen lo que se hacer, seguro que me cogerían” o “eso también se hacerlo yo” (incluso también hasta mejor) o “yo también hago eso”
Y mientras tanto ¿qué haces? Deja de hacer cursos y cursos, de formarte mientras esperas a que llegue la oportunidad laboral para la que vas a estar más que preparado.
Como te decía en el título, deja de formarte que no sirve para nada.
¡Si no te ven, no te van a contratar! ¡Si no te ven, no te van a comprar! Aunque seas la personas con más estudios del mundo.
¿A qué estas esperando? ¡Te pueden ver!
Estamos en un momento en el que es completamente factible esa visibilidad para encontrar trabajo, pero por muchos motivos, que algún día ya trataremos, no la aprovechamos.
Evidentemente, si quieres saber sobre visibilidad, te recomiendo que sigas a Neus Arqués de la que ya te hablé en el artículo sobre 4 mujeres profesionales que no debes perderte.
Es normal que si estamos en nuestra casa escondidos sea muy complicado convertirnos en algo relevante. Como se suele decir, ningún ermitaño ha sido referente en nada.
¿Qué hago para tener visibilidad para encontrar trabajo?
Estamos acostumbrados a una forma de mostrar visibilidad para encontrar trabajo que está desapareciendo, no consigue prácticamente resultados y nos catapulta a la desesperación. Pero aun así continuamos con el mismo método.
Utilizamos nuestro currículum, el cual actualizamos con el último curso, de una lista cada vez más interminable, y… ¡a enviar! o más bien… ¡a jugar! Porque en realidad las probabilidades de conseguir empleo de esta forma cada vez son más una lotería.
Según el último dato del instituto nacional de estadística, solo el 7% de los empleos se consiguen, a lo que denominaríamos, la antigua usanza. Así que, fíjate todo lo que te estás dejando por el camino si solo buscas empleo así.
Para tener visibilidad para encontrar trabajo es necesario estar en el mundo, tanto el online como el offline, no te vayas solo a internet. Existen muchas maneras de tener visibilidad, pero la mayor herramienta de visibilidad que puedes tener es el blog.
Tu blog es tu casa en internet, es donde puedes hacer y deshacer a tu antojo y por tanto podrá ser tu principal herramienta de visibilidad para encontrar trabajo.
Dentro de un tiempo te presentaré una guía sobre cómo y por qué tener un blog para encontrar trabajo.
Conclusión
Como puedes ver, hay diferentes motivos por los que conseguir empleo es muy complicado. Empezando por motivos políticos y económicos.
Y cambiar a los políticos y acabar con la crisis no es algo que sea tan sencillo como para que esté en tu mano, por tanto, puedes empezar por lo que sí lo está realmente.
Ahora que hace muy bueno, vete a un parque tranquilamente, ponte a la sombrita de un árbol y párate a pensar en lo que quieres y establece tus objetivos. Si necesitas ayuda en ese sentido te invito a que mires antes esta serie de artículos.
Una vez que todo eso esté claro, no esperes más y ponte manos a la obra con lo que sí puedes hacer para tener más visibilidad para encontrar trabajo.
Cuéntame en el hilo de comentarios en qué momento te encuentras y estaré encantado de ayudarte.
Ésta es solo mi opinión. ¡Lee, contrasta y crea la tuya! 😉