Episodio 021 Emprendimiento & Éxito. El podcast para emprendedores digitales
Nuevo episodio del podcast. ¿Qué te pareció el episodio anterior? Si no has tenido ocasión, te lo dejo aquí.
Hoy quiero volver a hablarte de errores en nuestro emprendimiento. Aunque en este caso lo he querido denominar enemigos, porque podríamos decir que en realidad son fallos internos. Es decir, que nos autoboicoteamos.
Es imposible no cometer errores.
Nadie no falla. Bueno, sí, quien no hace nada y no arriesga. Y aun así ya podríamos considerarlo un fallo pues no avanzar en la vida equivale a retroceder, ¿no crees?
Como emprendedores asumimos riesgos y es inevitable equivocarse y del error se pueden sacar muchos aprendizajes y lecturas, pero si pudiesemos evitar muchos de ellos… Mejor, ¿no?
En general, solemos cometer la mayoría los mismos y por eso hoy quiero compartir contigo 7 enemigos del emprendedor, con el fin de ayudarte a evitarlos en la medida de lo posible.
Si ya has emprendido estoy convencido de que te interesan y si todavía estás empezando, estate muy atento porque te pueden evitar muchos dolores de cabeza.
¿Preparado? ¡Dale al play!
Notas del episodio
Episodio 11. Ama la venta
Episodio 13. Enemigos que te impiden conseguir lo que sueñas
Episodio 15. Errores al emprender
Transcripción del episodio
Todos nos equivocamos. Es normal, es natural. No existe la persona perfecta. Y solo falla el que arriesga
Y está claro que emprender es tomar riesgos. No cabe la menor duda. Así que no tenemos que tener miedo a equivocarnos, porque está claro que nos vamos a equivocar. Y como te decía en la introducción, hoy quiero hablar contigo de 7 enemigos del emprendedor.
#1. Miedo al fracaso.
Sin duda, éste es uno de los errores al emprender en internet más típicos, bueno, un enemigo del emprendedor en general, no simplemente en internet, pues el miedo en general, no sólo al fracaso, nos limita en la vida de una manera increíble.
Ya lo he mencionado en otros muchos episodios, como el de los enemigos que te niegan conseguir lo que sueñas (el 13), el de la venta (el 11) o en las entrevistas.
La de cosas que hacemos por miedo y la de ellas que dejamos de hacer por ese mismo motivo.
El miedo hay que aceptarlo, convivir con él y saber que está ahí pero no permitir que te limite. Como seguro bien sabes, la diferencia entre los valientes y los cobardes no es que los primeros no sientan miedo, la diferencia es que ellos lo afrontan.
Es probable que tropieces, bueno no es probable, vas a tropezar. Equivocarse es normal y forma parte del proceso también. Todos metemos la pata y puesto que va a ser así lo mejor es que te equivoques pronto y barato.
¿Y qué ocurre por ello? ¿Acaso alguna persona que haya llegado a tener éxito no se ha equivocado? Pero si se cayó se volvió a levantar, cuanto menos una vez más de las que tropezase y se cayese.
Te recuerdo aquello que decía Michael Jordan: “He fallado más de 9.000 tiros en mi carrera. He perdido casi 300 partidos. En 26 ocasiones he tenido la responsabilidad de lanzar el tiro que decidía entre ganar y perder… y fallé. He fallado una y otra vez en mi vida y eso es exactamente lo que ha fundamentado mi éxito”.
#2. Hacerlo todo por tu cuenta.
Ir solo por la vida es muy complicado. Necesitamos ayuda para crecer y a la hora de emprender no es diferente. Es otro de los enemigos del emprendedor.
Hay personas que se lanzan a esto sin tener clara la dirección y piensan que ya lo irán aprendiendo todo por el camino sin necesidad de nadie. Y no te voy a decir que no sea posible, pero ¿qué coste conlleva eso? Posiblemente no económico pero, ¿y en tiempo?
¿Cuánto tiempo se habrían ahorrado, cuántos errores, cuántas dificultades… en caso de haber pedido y tenido la ayuda? No buscar ayuda es un acto de autosuficiencia que acaba derivando en ineficacia y/o ineficiencia.
No tenemos que saberlo todo y por ello una gran ayuda es invertir en formación y mentores, esas personas que ya han llegado a ese lugar al que a ti te gustaría llegar y que te pueden facilitar enormemente el camino evitando muchos errores al emprender en internet.
Eso sí, tenemos demasiado a día de hoy la idea de que la ayuda tiene que ser gratis y para nada es así. Esas personas con las que formarte, crecer o mentorizarte son personas que no tienen, como es normal, que ofrecerla de manera totalmente altruista.
Pero a mayores también cometemos otro error en esto de hacerlo todo por nuestra cuenta, que es meternos en una cueva. Es muy fácil caer en él debido a que estamos hablando de internet.
En esta vida todo son relaciones y para tener éxito en tu emprendimiento online es imprescindible que te relaciones con otras personas, que interactúes no solo con aquella que te formas sino con otros bloggers, que vayas a eventos, que ayudes al resto de personas a conseguir sus objetivos…
Todo esto facilitará que crezcas no solo más sino también mejor.
A lo largo de estos tres años he comprobado en mi propia piel que si quieres avanzar en esta vida y conseguir tus objetivos, lo mejor que puedes hacer es ayudar al resto de personas a conseguir los suyos.
¿Quieres un millón de euros? Ayuda a un millón de personas. Pero de manera desinteresada.
Hoy por hoy tengo trato, sobre todo virtualmente, con personas que para mí son referentes y considero que todo ello se debe en gran medida a aportar mi granito de arena de manera desinteresada.
No te estoy diciendo que tengas que solucionarle la vida a nadie, puede ser ese e-mail comentándole un enlace roto que tiene en su blog, para felicitar por un éxito que ha tenido, publicitar en tus redes sociales su libro…
Como te decía, ayudar, ayudar y más ayudar. Y repito también lo de forma desinteresada. Si no vas a hacerlo de corazón y es solo esperando algo a cambio, no lo hagas, ¡de verdad! No va a funcionar.
#3. Falta de paciencia.
Uf! Este enemigo del emprendedor seguro que no necesita mucha explicación.
Vivimos en la era del cortoplacismo. Lo queremos todo para ya. Bueno, para antes que ya si puede ser.
No te sientas mal por no ser paciente, es lo normal, puesto que el entorno nos condiciona a ello. Los medios de comunicación, la educación, el entorno más inmediato nos muestra que eso es lo normal y nos invita a dejarnos el pellejo en tenerlo todo para ya.
Tenemos prisa por conseguir lo que queremos y no solo no tenemos paciencia sino que no disfrutamos del camino. Pensamos que todo va a ser más rápido cuando, por lo general, todo sucede más lento de lo que en un principio esperábamos.
Y es que nada que realmente merezca la pena sucede de la noche a la mañana. Primero se siembra, después se cuida y se riega y posteriormente se recoge.
Déjame ponerte un ejemplo al respecto relacionado con el punto anterior.
Por lo general, cuando vemos que alguien tiene éxito, intentamos entrar a degüello y conseguir tener una relación con esas personas para obtener algo a cambio.
La vida no funciona así, ¿Qué te hace pensar que en internet sí? Como te decía, primero siembra, cuida esa relación y luego, si acaso, recogerás.
Así que… paciencia, paciencia y más paciencia. Porque sin paciencia no es posible lograr nada grande.
Si al emprender en internet quieres tener éxito tendrás que tener muy claro cuál es tu objetivo, como ya te comentaba al principio, perseverar sin perder el foco y tener paciencia.
#4. Expectativas erróneas por compararte.
No me digas que no es usual empezar un negocio en internet habiéndote fijado ya en otros profesionales.
De hecho, el error ya en si mismo sería no haberlo hecho.
Hace ya varios años vi que por twitter una persona le preguntaba a un referente en blogging que qué era lo primero que tenía que hacer para tener un blog y éste le contestó que si veía blogs.
La persona le contestó que no, así que le dijo “pues empieza por ver y leer blogs y comprueba si es lo que quieres”.
Emprender en internet sin saber ni de qué va el asunto no es bueno, por supuesto. Y así te fijas en otras personas y lo que hacen, cómo lo hacen… pero una cosa es fijarte y otra compararte.
Muchas personas cometemos el error de querer ser como otros profesionales a los que seguimos y nos gustan, nos creamos la expectativa de conseguir lo que ellos consiguen, pero hay que tener en cuenta que esos profesionales ya llevan un tiempo y han pasado por un proceso.
Es un enemigo del emprendedor muy típico.
No puedes pretender conseguir las cosas de la noche a la mañana, todo tiene un proceso y al ver que tú no obtienes esos resultados te desmotivas, porque te has creado unas expectativas ilógicas y demasiado grandes.
Imagina que quieres hacer vídeos y te has fijado en alguien que para ti es un referente. Que te gustan sus vídeos, su forma de comunicar…
Seguramente, salvo que te los hayas visto todos, tus expectativas serán que el resultado de los tuyos sea como el de esa persona.
El problema es que no haces bien fijándote en lo que él o ella obtiene a día de hoy porque salvo que seas un auténtico profesional justo en eso, lo normal será que tus vídeos sean mucho peores. Y al ver que eso es lo que sucede tu motivación bajará enormemente.
Es posible que algunos de sus primeros vídeos incluso ya no estén puestos, pero si buscas te darás cuenta de que no tiene nada que ver esos primeros con los últimos, pues en todo caso fíjate en los primeros.
Y aunque te fijes en otro profesional, por supuesto, evita compararte.
Eso sí, quiero dejar una cosa clara, esto no tiene nada que ver con que no sueñes en grande, no tengas una visión que te motive y sea acorde a tus sueños, pero que sea realista.
#5. Falta de fe y confianza.
Quinto enemigo del emprendedor.
Vamos, que si no crees en ti y en las posibilidades de tu negocio… ¿Cómo esperas prosperar?
Estoy convencido que no hace falta que ya te diga mucho más y te has dado cuenta que así ya no hay opción, pero me voy a poner cabezón y te lo argumento porque a ti no, pero escucho por ahí todavía a alguien diciendo “pero…”
Fe, es tener la certeza por adelantado de que va a suceder, que aquello que tú tienes en tu mente va a suceder, no lo ves porque todavía no ha sucedido pero tienes esa convicción.
No puedes empezar nada en esta vida si pretendes tener éxito, y por tanto al emprender en internet tampoco, con carencia de fe y mucho menos sin confiar en ti y en tus posibilidades porque así será imposible que lo logres, tú mismo ya estarás poniéndote la barrera que te lo impedirá.
La mayoría de los blogs o negocios no pasan del primer año. En torno al 90% se quedan en el camino y en muchos casos es porque realmente no tenían fe en él. Tú eres tu principal activo al emprender en internet, si no crees en ti, lo siento pero estás perdido.
#6. Perfeccionismo.
Aquí es verdad que hay de todo.
Porque es cierto que como escuchaba hace muy poco a un referente del videomarketing, hay gente que hace sus vídeos para un lanzamiento en pijama en el salón de su casa y muy perfeccionista queriendo ofrecer servicios de abogado quizá no lo sea.
Aunque como todo es opinable.
El caso es que por lo general, la mayoría sí que pecamos de perfeccionistas, sobre todo porque nos da miedo ese famoso síndrome del impostor y queremos que todo esté perfecto.
¿Has escuchado ya eso de mejor hecho que perfecto? Pues toma nota porque si no el perfeccionismo se llevará tu negocio online a la tumba.
Muchas veces invertimos más tiempo y dinero en cambiar una cajita de suscripción en un blog, en poner una imagen bonita en la cabecera de las redes sociales u otros muchos aspectos que en dedicarle el tiempo a lo verdaderamente importante.
Y como te decía, ese perfeccionismo hace que no dediques tu tiempo a las tareas verdaderamente importantes y puedas conseguir tus objetivos.
#7. Abarcar lo imposible.
¿Cuántas veces te ves saturado por tareas y más tareas que en realidad ni sabes hacer y por ellas dejas de hacer lo que realmente generaría abundancia en tu negocio?
Cuando emprendes en internet es cierto que al principio, salvo que puedas permitírtelo, te toca hacer de hombre orquesta. Crear el blog, gestionar las redes sociales, publicar artículos, escribir en otros blogs, hacer entrevistas… y hasta diseñar tu propio logo.
La lista de tareas a realizar es interminable y al final acabas haciendo todas las cosas que no te llevarían a tener éxito en internet, enfocándote en aquellas que no son tu prioridad ni urgentes y siendo tú el principal responsable de impedir tu propio crecimiento.
Ni te imaginas la cantidad de tiempo que he invertido en hacer las cajas de suscripción con el plugin que uso, o el que dediqué a hacer un logo súper cutre que luego acabé cambiando.
Y así con docenas de tareas que me han quitado al final cientos de horas que tenía que haber dedicado a lo que realmente es mi “tarea” dentro del negocio al emprender en internet como te decía en el punto anterior.
Hay que delegar. No queda más remedio. Porque si no tú mismo te estarás impidiendo el crecimiento.
Dejar tareas que puedan hacer otros aunque haya que pagarlas, obviamente.
Además, nos cuesta porque muchas veces nos creemos superhéroes capaces de todo, o consideramos que no existen personas que puedan hacer mejor esas tareas por querer llevar un exceso de control.
Hay que aceptar que no debemos hacerlo todo nosotros y que hemos de centrarnos en lo que realmente sería nuestra labor dentro del negocio que hemos creado.
En definitiva, para tener éxito hay que delegar.
