Vuelta del verano.
Vuelta al fresco.
En parte tenía ganas de volver a ponerme delante del ordenador y un poco a la rutina… (aunque suene a loco de remate. Jeje.) Aunque otra parte de mí estaba encantado con el buen tiempo, la playa…
He tenido la suerte de disfrutar una semanita en Fuengirola, aunque el primero y último día se pueden considerar solo para viajar.
Los días de playa, sin ánimo de dar envidia a nadie, los hemos disfrutado en hamaca. Este año nos lo merecíamos 😉
Y es cierto que la playa se ve desde otra perspectiva, ¡para que engañarnos!
¡Pero en todos los aspectos!
Y como el sentido de este blog es más profesional que no de mi vida personal (aunque tenga estos toques más personales), voy a hablarte de los distintos profesionales que en la playa se podían ver, y especialmente de Paco, “el hamaquero”.

Sé profesional trabajes en lo que trabajes
La playa estaba repleta de zonas de hamacas, de hecho había más espacio dedicado a las hamacas que donde poder poner tu toalla sin ser encima de nadie.
Lo que me recordaba el monólogo de Dani Rovira sobre las playas de Málaga, por si quieres reírte un poco te dejo el enlace. (Pero para después del artículo 😉 )
Para no darle muchas vueltas y puesto que todas eran parecidas, la elección fue muy diferente a cuando eliges el sofá para casa viendo diferentes tiendas, presupuestos, probándolos…
Elegimos la técnica de selección “distancil”. Tan sencillo como las que están más cerca.
Y elegimos bien, porque no veas lo diferente que puede ser elegir una hamaca u otra. El “cacharro” en sí, todos parecidos, pero el profesional… ¡Eso marca mucho la diferencia!
Evidentemente el primer día no te puedes dar cuenta de todos los detalles pero en 5 sí. Empezando desde el primer instante.
Cuando llegas a un lugar a gastar tu dinero, nos gusta que quien nos atienda sea un profesional, independientemente de que sea en una oficina, supermercado, chiringuito o zona de hamacas.
¡Y eso Paco, lo sabía!
Quizá haya a quien le parezca una tontería los detalles, pero muchas veces marcan la diferencia.
Pequeños gestos que dan una percepción diferente de profesionalidad
Educación
Cuando llegas y te reciben con un buenos días, una sonrisa, te preguntan amablemente qué tal estás… ¡todo empieza mucho mejor! Y eso lo sabemos todos, puesto que no nos gusta que nos atienda quien tiene cara de pocos amigos.
Y sin menospreciar ningún trabajo (puesto que cada uno tiene lo suyo), una persona que se pasa el día al sol currando 12 horas seguidas todos los días del verano… ¡Ya tiene mérito!
Puedes pensar, “¡fácil!, quiere tu dinero” o “es su trabajo” o “con quien compra, normal que sí sea así”. Y puede ser cierto, pero… ¿y cuando actúas así (como hacía él) tanto con quien se aloja en las hamacas como con quien no y solo pasa por allí para acceder a la playa y colocar su sombrilla y toalla?
Además, algunos “profesionales” con los que he tenido la suerte o desgracia de tratar a lo largo de estos últimos meses para nada trabajan gratis y hay actitudes como ésta que no llevaban en su “pack profesional”.
Diferenciación
Llegas por la mañana a la playa y de pronto ves que está esa zona de las hamacas lisa, como si hubiese pasado un rodillo enorme. ¡Solo esa zona! “¿Qué habrá pasado?” Nos preguntamos… Rápido recibimos contestación.
“Buenos días, ¿cómo estáis?”
“¡Buenos días! Bien, ¿y tú?”
“¡Bien! ¿Habéis visto que lisito lo tengo para que caminéis mejor?”
“¡Sí! Nos lo estábamos preguntando. ¿han pasado a alisarlo?”
“No, he estado desde las 8 de la mañana alisándolo con un pequeño rodillo hasta que empezase a venir la gente, para que esté más bonito y se pueda caminar mejor, aunque solo sea al principio”.
“Anda allá”
“En serio, ahí (señalando a la caseta abierta y que se veía) tengo el rodillo. Lo hago para que podáis andar mejor, aunque dura solo un rato de la mañana, claro!”
¡Ojipláticos estábamos!
Después de currar 12 horas el día anterior, llevar meses de seguido currando todos los días, sin obligación alguna alisa la arena para que por la mañana todas las personas puedan caminar mejor, tanto las que se quedan en hamaca como las que solo pasen por su zona hacia el agua.
Y como eso, detalles como estar pendiente de cada persona que llegaba y se iba, recoger al momento cualquier suciedad que se dejase cerca, facilitar a la gente que fumaba una especie de ceniceros con tapa para las colillas o para las cáscaras de pipas…
Colaboración
Por la playa pasaban constantemente personas ofreciendo productos y servicios, tanto “por cuenta propia” (mojitos ya hechos, fruta, masajes…) como “por cuenta ajena” (camareros de los bares situados enfrente de la playa que te llevaban lo que les pidieses).
En su zona, Paco, les asesoraba respecto a la gente que ese día tenía alojada.
Les facilitaba la labor a los camareros de los bares e incluso algunas de las personas que pasaban vendiendo bebidas frías, cargados con una nevera portátil, descansaban un poquito a la sombra junto a unas hamacas o se apoyaban para recuperar fuerzas y respirar.
¡Ni una mala cara!
Se notaba que a alguno de los camareros los conocía ya más que de sobra y le escuche decir en una ocasión un “así ganamos todos”.
El trabajo de tu vida
Por lo que charlamos una mañana con él, seguro que ese no era el trabajo de su vida, pero la situación había hecho que ya llevase 4 años trabajando en ello.
Y lo mejor de todo, por su forma de hablar y comportarse, es que se veía que trabajase en lo que trabajase se comportaría como un verdadero profesional procurando mejorar constantemente.
Puedes estar pensando que el resto también podían ser así, puesto que había un montón de puestos de hamacas, pero al menos los que rodeaban por ambos lados e incluso un poco más allá, para nada se comportaban igual.
Todas esas cosas y algunas más, que tampoco voy a enumerar para no alargar, lo diferenciaban para bien.
A lo largo de la vida, puede que tengamos trabajos que no sean los que realmente deseamos, esos que llamamos alimenticios, pero nos guste o no, la vida no es perfecta y más en estos años que las cosas están mal.
Eso sí, no debemos olvidar una cosa, trabajes en lo que quieras o trabajes en lo que puedas, sé profesional.
Ésta es solo mi opinión. ¡Lee, contrasta y crea la tuya!
Puedes dejarme la tuya en los comentarios.